Actualidad

Nuestro turf, al borde del abismo …..

Pinterest LinkedIn Tumblr

Ante los últimos comentarios vertidos a nivel personal por parte de algunos jockeys sobre su seguridad y posible riesgo de contagio del COVID-19 en el Centro de entrenamiento de HZ, queremos también a nivel personal, expresar nuestro punto de vista sobre un tema complicado y difícil de gestionar en todos los aspecto sociales, políticos y económicos. Antes de comenzar a expresar nuestra opinión, queremos que esta, sea considerada como una mera opinión personal, aportando únicamente nuestro punto de vista sobre la situación, siendo en todo caso las autoridades competentes y los responsables directos de Hipódromo de la Zarzuela los que finalmente lleven a cabo las decisiones finales que deban adoptar, y que asumiremos sean cuales fueren.

Entendemos los motivos de alarma entre algunos profesionales sobre el riesgo que corren por el simple hecho de acudir al centro de entrenamiento a realizar su trabajo diario. En este sentido, la Dirección de HZ ha puesto en marcha un severo protocolo de seguridad en sus accesos, con restricciones severas y controlando la temperatura corporal a todos los acreditados. Ya ha habido casos en la denegación de acceso a profesionales con una temperatura corporal superior a 37 grados, y existe además un protocolo especial de denegar su acceso por 15 días si la temperatura se repite durante dos días seguidos. Además de estos controles de acceso, se han dado instrucciones higiénico-sanitarias a todos los trabajadores y patios con carteles donde indican procedimientos con respecto a las indicaciones de la Consejería de Salud de la Comunidad de Madrid. Se tiene un protocolo de actuación como nunca antes se había visto con informaciones actualizadas diarias sobre número de contagios e informaciones fidedignas. En este sentido, creemos que, en estos momentos, trabajar en el centro de entrenamiento de HZ no debiera suponer un mayor riesgo que el desplazarse a “Mercadona” a comprar pan, huevos y leche.

Con respecto al riesgo de accidente durante un trabajo en pista, las autoridades sanitarias y hospitalarias han declarado que la atención en urgencias está totalmente garantizada. El mayor problema radica en la afectación por saturación en las diferentes plantas hospitalarias, pero en ningún caso existe una afectación en quirófanos, radiología, escaners, etc… Por poner un ejemplo, tengo familiares directos que ejercen como cirujanos, y comentan que nunca antes habían tenido tan pocas intervenciones quirúrgicas por urgencias como en estos últimos 15 días. El servicio médico del Hipódromo sigue totalmente operativo con una UVI móvil preparada para cualquier incidencia que pudiera ocurrir y, en caso de necesidad, traslado al hospital.

Entendemos que la situación es caótica y, en muchos casos dramática, pero muchas veces la enorme información que recibimos por parte de los medios de comunicación y RRSS nos hacen propagar una psicosis colectiva y social que deberíamos saber administrar con cautela y responsabilidad. Anticipábamos en nuestra anterior crónica que es tremendamente difícil, pero del todo necesario, buscar un equilibrio entre proteger la salud pública y minimizar el trastorno económico y social que de ello derive. Acciones como paralizar todo el entorno económico que nos rodea, podría implicar no morir a causa del virus, pero sí poder morir de hambre. Por supuesto, entendemos que muchos profesionales decidan no ir a trabajar para evitar el mayor riesgo posible en su entorno familiar, y sin duda alguna, están en su pleno derecho. Tanto o igual derecho que el que quiere seguir trabajando, asumiendo esos mismos riesgos con una consensuada protección. Aquí cada uno debe ser libre de decidir sobre su persona y sobre su familia, a no ser que, finalmente las Autoridades competentes no den opción, en caso de cierre provisional del centro por imperativo legal, o el mismo Hipódromo de la Zarzuela crea conveniente su cierre por un incremento notable de riesgo.

Dicho esto, nos mantenemos a la espera de las decisiones que la Dirección de nuestro hipódromo tome a bien considerar. Vaya por delante nuestro total apoyo a sus decisiones sean cuales fueren, ahora mismo es momento de unidad para salvaguardar nuestros intereses futuros. Si optan por mantener el centro de entrenamiento operativo como hasta la fecha, secundaremos la decisión manteniendo nuestros efectivos, siempre y cuando nuestra preparación decida proseguir, tratando de continuar en la medida de lo posible con los mínimos trabajos diarios. Si por el contrario, la decisión de HZ obliga al cierre del centro de entrenamiento, bien por su parte, o directamente por parte de la Administración, también asumiremos y apoyaremos dicha decisión, viéndonos en este caso en la obligación de trasladar todos nuestros efectivos a la yeguada para continuar con esos mínimos trabajos de mantenimiento desde allí, hasta que la situación se estabilice y puedan regresar. Es del todo evidente y, ante esto no creo que haya duda alguna ni tan siquiera por un neófito del turf, que un pura sangre en plena competición, no puede de ninguna forma estar encerrado en un box 24 horas diarias durante al menos un mes que derive esta situación, con una simple salida diaria a la mano por parte de mozos o preparadores que, en el caso extremo de cierre, también sería muy complicado mantener. Estamos al borde del abismo, y en estas situaciones críticas, lo más conveniente es mantener la calma, respirar profundamente y tratar de no mirar abajo. Imagino que no habrá demasiadas comunicaciones al respecto de la vuelta, ya que esta confirmación solo es posible bajo la tutela de la Administración, por lo que habrá que tener mucha paciencia….

Un fuerte abrazo y mucha salud y ánimo para todos. Cuídense mucho hasta el momento de volver a disfrutar de nuestro turf que, en el mejor de los casos, no estaría de vuelta hasta finales de mayo.
Ya queda un día menos….

Escribe un comentario