Siempre es muy triste cuando las ilusiones depositadas en un caballo de carreras se desvanecen a causa de los reiterados malos resultados en competición. Ayer, en el Gran Hipódromo de Andalucía, este sentimiento nos envolvió con la amarga y cruel realidad de la competición, y tuvimos que tragar mucha saliva para dar la despedida definitiva de nuestra cuadra a “Parisien Blue”, que con tanta ilusión acogimos en nuestra casa cuando apenas tenía 18 meses, y que a partir de hoy, deja de defender nuestros colores.

No esperábamos reaparecer ganando después de tanto tiempo fuera de la competición, pero la más que decepcionante carrera -en un lote menor- para un caballo del que esperábamos mucho desde su llegada a nuestra cuadra, nos hizo perder toda la ilusión con él para el futuro, y este mundo sin ilusión, deja de tener el más mínimo sentido….
Una salida de cajones fría que le llevó a luchar últimos puestos, siendo exigido constantemente por “Fayos” durante el recorrido para poder seguir un paso de segunda parte. Un último  intento de sacarle algo al caballo con enérgico braceo para afrontar la última recta sin encontrar respuesta alguna, y una triste recta final a un mundo de los punteros, son argumentos más que suficientes para que en apenas minuto y medio de carrera nos diéramos cuenta que la ilusión y confianza se habían desvanecido. Nuestra ilusión nos la ofrecen aquellos caballos con coraje, corazón y entrega con independencia del valor que luego lleven en su sangre, y se desvanece si esos atributos no afloran.  

Han sido más de dos años de ilusiones convertidas demasiado pronto en desgracia y sufrimiento, desde que el infortunio le hiciera lesionarse el pasado año cuando apenas comenzaba su andadura. Tras un largo esfuerzo por sanar las heridas, necesitábamos al menos una pequeña recompensa, solo un pequeño apunte que volviera a alimentar nuestra confianza, pero la tan ansiada reaparición, se convirtió ayer en un jarro de gélida agua que provocó nuestra rendición definitiva. En primer lugar, agradecer todo el esfuerzo y trabajo realizado por “Alberto Remolina” desde sus instalaciones en Laredo, donde estuvo cinco largos meses de rehabilitación en trabajo conjunto con nuestros servicios veterinarios. De igual forma, queremos agradecer a nuestro preparador “Juan Luis Maroto” y todo su equipo, ese mismo trabajo y dedicación en una segunda fase de reinicio de trabajos ya en Madrid, pero al final, esa pequeña recompensa que todos necesitábamos recibir, desgraciadamente no llegó a buen fin, y todo quedó en un vano trabajo y esfuerzo de todos.

Al término de la carrera, decidimos buscar la salida más digna para el caballo y, durante la misma mañana, encontramos varias alternativas en el mismo hipódromo -algunas de ellas para seguir en competición-  que estamos valorando como mejor opción. En cualquier caso, “Parisien Blue” no ha regresado a Madrid, y permanecerá en “Dos Hermanas” hasta la decisión definitiva que, con toda probabilidad, será la de estabularse en el “Gran Hipódromo de Andalucía” a las órdenes de algún preparador ubicado allí, con muchas opciones de que sea el veterano gentleman “Javier Hidalgo” quien tome el relevo de su propiedad.

Termina por tanto nuestro sueño “parisino”, ese que con tanta ilusión pusimos en marcha en septiembre de 2015 con la compra de aquel bonito “yearling” en la subasta ACPSIE de aquel año, y que llega a su fin en un frío febrero de 2018. Ilusión trucada de viajar con él un día a “Longchamp” para dedicar una digna carrera a todos aquellos parisinos que desgraciadamente perdieron su vida en los crueles atentados de 2015, motivo por el cual bautizamos con el nombre de “Parisien Blue”.  Te deseamos toda la suerte del mundo amigo “Párish” en tu nueva andadura y futuro. Ojalá encuentres esa fortuna que te ha sido esquiva con nosotros y puedas ofrecer a tus nuevos propietarios victorias en competición, o disfrute como caballo de paseo alejado de esas pistas que tan mal te trataron.
Como todos tus anteriores compañeros de viaje que bajaron en algún momento de nuestro tren, ya siempre quedarás en nuestro recuerdo. 
Una ilusión perdida que nos hace continuar con la cabeza alta y poner en marcha desde ya la próxima ilusión con “Barbarigo”, que reaparecerá el próximo 25 de febrero en Dos Hermanas. Hoy, ha quedado matriculado para luchar el Gran Premio de la Milla nazarena.