Foto de Hipódromo de San Sebastian

No es la primera vez, y muy posiblemente no será la última, que nos quedamos sin calificativos que emplear en nuestro extenso y rico vocabulario castellano para elogiar al gladiador de Donostia. Ayer, volvimos a desplazamos a Lasarte para apostar por otro día de esos que te llena de orgullo, y otra vez lo volvió a hacer. Otra vez puso en pie a esos fieles aficionados del norte que tanto le aprecian y admiran, sumando su cuarta victoria consecutiva en aquel hipódromo, y completando una más que merecida docena de victorias en su vida de competición.

Volvía, después de dos meses sin competir, a su casa de verano del norte, esa que tantas alegrías y tantos buenos recuerdos le ha ofrecido, y es que los números de “Ranyán” en esa pista son sencillamente admirables e incontestables con cinco victorias y tres terceros puestos en sus ocho salidas a pista, o lo que es lo mismo, un 100% de efectividad para estar en el trío, y nada menos que un 63% de efectividad en victorias. “Ranyán”, desde pequeño, buscaba un lugar fresco cuando se acercaba el tórrido verano de Madrid, y con solo tres años ya comenzó a flirtear y dejarse ver por aquellas verdes tierras. El jardín de aquella casa era lo que más le llamó la atención desde el principio, hierba de un color verde singular, brillante, suave y mullida, sobretodo eso…. tierra noble y esponjosa que le hacía galopar por la pista casi levitando…. Nueve años tiene ya ese potrillo y le sigue encantado aquel tranquilo y hermoso lugar rodeado de frondosa vegetación, donde cada año visita para reencontrase con la gente que le quiere y de paso, traerse otro trofeo. Le sigue encantando el tacto de su pista, el ceñido radio de sus curvas, el sonido de la grada, los aplausos de su gente. Ayer, volvía a su casa de verano y volvió a demostrar cómo luchan los auténticos gladiadores en aquellas tierras del norte. Una y otra vez sus rivales tratan de destronarlo, pero últimamente sus salidas en aquella selectiva pista se cuentan solo por victorias, siendo muy pocos los que han podido ganarle alguna antigua batalla. “Ranyán” lleva implícito en su pura sangre el gen ganador que le hace ser uno de esos referentes de nuestro turf. No importan las condiciones, los kilos que le pongan encima o el valor de sus rivales, esa admirable codicia ganadora le hace sacar recursos del músculo más minúsculo de su cuerpo para ponerlo en funcionamiento con el único objetivo de volver a ganar. Posiblemente no sea nunca ganador de un Gran Premio de entidad, pero igual de meritorio es ganar doce veces cargado de plomo, aún con todos los problemas de salud acaecidos durante años, que ganar un grande y dormir en el tiempo….

Ayer volvía a su casa, y en el paddock lo volvimos a ver como siempre, sereno y plácido, mirando a su alrededor como si quisiera saludar a sus queridos paisanos. Salió a pista y volvió a sentir en su primer galope de calentamiento ese agradable tacto en sus manos y pies, y ya se sentía de nuevo ganador. Salida de cajones y pronto en marcha por carril exterior a la grupa de su ayer temible enemiga “Fuenteesteis”, como la gran favorita que corría en casa. Primer paso por meta, la otra local “Arrigunaga” lideraba el lote, y a la grupa de la de Avial, se posicionaba el “viejo”. Mismas posiciones en recta de enfrente descontando metraje para llegar a su curva favorita, esa que selecciona a los gladiadores del norte. “Fuenteesteis” la toma ancha para salirse a calle exterior junto con “Arrigunaga” y con menor radio, “Ranyán” selecciona zona intermedia, comienza una nueva batalla. Nuestra sorpresa, que anunciábamos en la previa, “Red Onion”, se suma a la batalla y el otro favorito, “Oregón”, trata de venir en solitario por dentro, pero abandona la lucha estéril en una pista muy en su contra. A falta de 300 metros “Arrigunaga” mantiene la punta y se ve con opciones, “Fuenteesteis” empieza a dar síntomas de flaqueza, “Ranyán” continua a su grupa y Borja se da cuenta que también le queda poca gasolina al viejo y pasa por su mente la triste posibilidad de tirar la toalla y terminar detrás. Su admiración por este caballo, con el que tantas batallas ha librado es enorme, y no quiere exigirle más de la cuenta, pero el que lleva debajo es “Ranyán” y merece la pena hacer un último intento por luchar. Lo saca de la grupa de una ya muy movida “Fuenteesteis” por su derecha, un par de palos y le pide el último esfuerzo al gladiador. Ranyán ve pista libre y tira de coraje y corazón para pasar y recortar metros a los dos que quedan en lucha. “Arrigunaga” termina por ceder en su empuje y solo un valiente “Red Onion” le tira el guante al gladiador, y este por supuesto, lo recoge y acepta el envite para la lucha final. Ya solo quedan dos en liza y de nuevo el “gladiador de Donostia” es uno de ellos. Los últimos 100 metros son dignos de ver y volver a ver, en una lucha titánica de fuerza, coraje y corazón, pero el atrevido inglés, recién llegado a nuestro turf, desconoce que en ese terreno y en ese tipo de batallas Ranyán es simplemente inexpugnable y paga su valiente envite en el poste de meta.

La imagen de ese binomio Borja-Ranyán en fotogramas es puro espectáculo para el aficionado. Enorme esfuerzo del caballo, que sin la enorme monta de nuestro jockey, seguramente hubiera  sido estéril. Otra vez de 10 amigo Borja, otra vez disfrutaste de tu fiel caballo y nos mostraste nuevamente tu especial complicidad con el viejo y tus descomunales aptitudes para este bonito espectáculo tirando de fusta solo cuando hay que hacerlo, para después tirar de brazos y riñones en los últimos metros para volver a pasar por ganadores. Sencillamente, espectáculo puro. Gracias crack y enhorabuena por el doblete!!!
Doce más que merecidas victorias para un eterno e incombustible “Ranyán”. Doce motivos de orgullo personal con un caballo que desde hace mucho tiempo nos tiene ganados. Doce apasionantes vivencias que quedarán en el recuerdo de por vida y que se sumarán a nuestra historia en el turf. Ahora toca descansar, hoy tendrá ración doble de zanahorias y largos paseos a la mano, y a partir del lunes, vuelta al trabajo diario para preparar su próxima visita a su casa de verano a finales de julio donde de nuevo le esperan con brazos abiertos.

Terminamos siempre nuestras crónicas con los agradecimientos, y en esta nueva ocasión, queremos dar el primero y el más efusivo de todos a los aficionados donostiarras que volvieron a agradecer y aplaudir su vuelta a su hipódromo. Es muy palpable en el ambiente, el respeto y la admiración que tienen a este noble hijo de “Gold Away” y estamos muy orgullosos de ello, Eskerrik Asko!!! De igual forma, queremos agradecer a todo el resto de aficionados en España las numerosas pruebas de afecto, cariño y admiración que hemos recibido a través delas distintas redes sociales. Y por supuesto, gracias a todo el Equipo por darnos otra más y seguir cuidando con mimo a este “caballazo” que es ejemplo de lucha en el patio y en nuestro turf.