Con más de la mitad de la temporada de otoño completada, nuestros colores vuelven a pista después de un largo periodo sin actividad en competición, causado por un cúmulo de contratiempos de salud, que han afectado a la totalidad de nuestros efectivos. El primero que tiene el alta veterinaria y sale de la enfermería será el incombustible “Ranyán”, que después de un tiempo para recuperar de nuevo la forma, estrena otra nueva temporada de otoño este próximo domingo en su casa de Madrid. Disputará un Gran Hándicap referenciado sobre distancia de 2.200 metros en el premio “Infanta Isabel” con una dotación de 12.000 euros al ganador. Después de su periplo por tierras vascas donde tuvo la desgracia de sufrir un nuevo y desafortunado incidente en la disputa del Gran Premio de San Sebastián, llega muy bien recuperado a esta su primera cita de otoño sobre un más que previsible terreno a su gusto, y con la forma y salud óptima, a pesar de sus nueve añazos que no parece aparentarlos en el día a día de trabajo. Por su condición, teníamos marcado en rojo esta prueba en el calendario como objetivo principal del invierno. Los 2.200 metros son sin duda su distancia perfecta, donde ha sido seis veces ganador, dato más que solvente para confiar en sus opciones. Su valor actual 39,5 que resultó de la maltrecha carrera donostiarra, le hace salir en cualquier caso con el top de la escala con 62 kilos comandando con sus galones a un buen y joven lote de diez participantes donde casi sin excepción, como debería marcar una prueba de hándicap, podrían tener esa opción de pasar por ganadores. Hilando mucho más fino, nos inclinamos a que las máximas opciones en este tipo de hándicap referenciado de calidad, debieran recaer sobre los caballos con un numero bajo de mantilla, teniendo siempre en consideración que las condiciones de una pista más que blanda, puedan alterar un primer pronóstico sobre tablas. Nuestras opciones pasan por recuperar en esta salida valores de hace apenas dos meses, donde pareció tocar techo con valor 41 mantenido durante toda la primavera y gran parte de verano. Si logramos aproximarnos a ese valor de referencia, tendríamos unas más que considerada opción para otra merecida victoria.

Le quedan ya muy pocas balas al bueno de “Ranyán” en su longeva vida en competición. Ya nos planteamos por primera vez su retirada el pasado año, pero carrera tras carrera, nos seguía pidiendo una más. Sin muchas más opciones que esta en el programa de otoño, es casi seguro que el domingo pudiera ser la última de sus nueve años, y con tan avanzada edad, cabe también la siempre triste opción de que fuera la última en competición. No hay pines ni chapas conmemorativas para su posible despedida este domingo, de hecho, vamos convencidos que viviremos otro gran día, y solo la ingrata travesura de la mala fortuna daría al traste con una inmerecida despedida encubierta de este viejo gladiador, causante del veneno en forma de “turf” que corre por nuestras venas. La decisión la tomaremos sobre la marcha en función de los acontecimientos y de las sensaciones que internamente vivamos cuando le veamos pasar por meta. Por una parte, no queremos dejar de ver correr a este “alazán” que tantas satisfacciones nos ha ofrecido desde que era un yearling, pero por otro lado, no queremos tampoco minar y echar por tierra un prestigio consolidado y enormemente trabajado justo en el final de su etapa. Si vemos mínimamente sufrir al viejo este domingo, la decisión será mucho más fácil y pondrá rumbo a su merecido descanso indefinido.

Su fiel escudero Borja Fayos se subirá una vez más a su silla con la intención de llevarle nuevamente a luchar la que sería su 13ª victoria en competición y tercera del año, y resarcirse así de aquel mal golpe sufrido en Lasarte este pasado verano. Sabemos de sus ganas de ganar una más con el “viejo”, y por supuesto, él sabe cómo hacerlo. Para ello, intentará seguir las mismas directrices de siempre; buena salida de cajones buscando posiciones de vanguardia sin asumir la punta. Ir descontando metraje al recorrido por carril exterior durante toda la recta posterior a ser posible viendo pista libre que le permita ir cómodo y relajado, para llegar a la recta definitiva entre los tres primeros del lote y abordar su opción en otro largo sprint donde deberá demostrar por enésima vez el gran corazón y coraje que ostenta. Si a 200 metros está disputando la carrera, difícilmente se le escapará en el poste de meta.

Mucha suerte equipo!!!