Otra semana más sin ver la luz al final del túnel y ya son más de cuatro meses sin poder saborear una victoria que nos tiene en dique seco desde que “Barbarigo” ganara a comienzos de la temporada primaveral. Al bajón de nivel que incomprensiblemente se ha sumido “Danubian Blue” que sigue sin levantar cabeza, hay que sumar la lesión de “We Know” que no volveremos a ver hasta otoño, la crisis del fiable “Barbarigo” y la mala fortuna ahora de “Powerful Sole” que también se ha visto contagiado por la misma bacteria del resto de los efectivos.

Teníamos mucha confianza que esta semana supondría un cambio de ciclo negativo con dos salidas con opciones para de nuevo pasar por ganadores, pero el destino parece quiere mantenernos en ese sótano de la incertidumbre a pan, agua y café amargo. Nunca antes habíamos tenido un ciclo negativo durante tanto tiempo, y esto, aunque es duro de asimilar, no queda otra que seguir perseverando y continuar tragando saliva.

El pasado jueves, “Danubian Blue” buscaba una nueva opción en su nueva categoría de “segunda división B”, y volvió a decepcionar… Algo pasa por la cabeza de esta yegua que la impide demostrar una calidad ya demasiado oculta, pero que seguimos manteniendo aunque sea difícil entender desde fuera. Nunca habíamos tenido tanta paciencia con ningún caballo anterior, pero el cariño que engendramos con ella por ser la primera yegua criada por nosotros, y su gran debut, nos hace no querer ver una cruel realidad que cada vez tiene más consistencia. El mismo jueves tuvimos sobre la mesa una oferta de compra en firme que tras pensarlo durante cinco minutos, finalmente desestimamos. La yegua tiene una última oportunidad en la jornada nocturna que cierra el verano de Madrid, como así anticipábamos en nuestra última crónica. Está ya muy situada en el hándicap, tiene ya esa mínima experiencia en la fibra, y parece ahora sí, tiene muchas más opciones de pasar nuevamente por ganadores, devolvernos así toda la confianza que hemos depositado en ella durante todo el año y, esperar a un otoño lluvioso donde vuelva a reencontrarse con el barro que no ha encontrado en todo el año. Casi imposible sería esperarla a otoño si en esta no demuestra algo más….

Ayer, nos desplazamos a Lasarte con muy buenas opciones de ver a “Powerful Sole” coger el testigo del honorable y batallador “Ranyán” por aquellas tierras, pero la mala fortuna volvió a hacer acto de presencia cuando menos lo esperábamos y merecíamos. Bien situado en el recorrido, se dispuso a tomar la fatídica curva de entrada a meta detrás de “So Hi Storm” cuando este tropezó, Nico del Valle casi sale por las orejas, y «Paquito» tuvo que tirar del potro perdiendo toda la acción en el momento más decisivo. Seguramente, ese cambio brusco le hizo además perder la herradura de su mano derecha y, al afrontar la larga recta, Paquito ya pudo apreciar que la acción del caballo había cambiado radicalmente. No pudo sin más que acompañarlo hasta la meta y asumir la desgracia. Carrera por tanto inexacta y que nosotros en absoluto tendremos en cuenta tratando de olvidar todo lo que nuestra cabeza nos pueda dejar hacerlo. Oportunidad perdida y fallida para quitarnos de encima un ciclo maldito que parece se ha instalado alrededor de nuestros colores desde hace ya demasiado tiempo.

Seguiremos perseverando y manteniendo la confianza de nuestros caballos y nuestros preparadores. La próxima salida será en apenas 10 días de nuevo con “Danubian Blue” en el último jueves nocturno de Madrid y, si por entonces seguimos en tinieblas, trataremos de que salga el sol en el Gobierno Vasco con “Barbarigo” 10 días después. Y si aun así el cielo sigue encapotado con nubes negras, lo mejor será darnos un respiro lo que resta de verano para afrontar un otoño que nos debiera devolver gran parte de la amarga primera parte del año.