Ayer, nos tocó vivir otro de esos ingratos días que el turf, de vez en cuando, te asigna sin merecerlo. Hoy, se nos hace tremendamente difícil dar forma a esta post-crónica. La moral está por los suelos y lo que más apetece es protegernos en el cobarde silencio y dejar pasar la tormenta hasta que el sol haga de nuevo acto de presencia, pero por respeto a esta gran afición y a nuestros seguidores, es necesario encontrar la fuerza suficiente para volver a revivir una amarga jornada para nosotros con nuestro abanderado de cuadra, “Barbarigo”.
Preparatoria al GP Carudel y última escala para llegar a la gran final. El caballo tenía la forma óptima, la monta de garantías y la moral para disputar esta última batalla y presentar sus credenciales al gran premio, pero nuestra osadía ahogó a este más que honrado caballo que, como todos los seres vivos con corazón, tiene un límite… Convencidos estamos que nos equivocamos de estrategia y fuimos demasiado osados y atrevidos para asumir un protagonismo tan innecesario como absurdo. Preparador, monta y también nosotros como propietarios, debemos erigirnos como los máximos responsables de una carrera nefasta para los intereses comunes de todo el grupo y aprender de ello para nunca volver a dar una lección tan ingrata a un caballo que nunca lo mereció.
La carrera se había planteado como todas sus anteriores, y todo pasaba por estar muy cerca de la cabeza a la grupa de Noray o del puntero que asumiera el reto de conducir un espectacular lote de previa a gran premio.  Salíamos por cajón 9 y eso hacía estar atento pero, tampoco preocupaba en exceso ya que había demostrado en sus anteriores que era brillante en cajones. En cualquier caso, volvimos a salir excelentemente y Borja tocó un par de veces para buscar esas posiciones vanguardistas. Rápidamente busco a Noray con el rabillo del ojo para seguir su estela, pero el nuestro se vio cómodo delante del lote y decidió seguir su paso y asumir ese protagonismo de encabezar el lote. Sousa decidió que no quería ir a la grupa del nuestro y se puso en paralelo por calle 2 para disputar la punta. Borja en ese momento tuvo dudas de seguir o dejar pasar, pero no podía recoger en exceso al caballo y tampoco Sousa dio el paso, por lo que empezaron las hostilidades entre ellos y el consecuente y progresivo desgaste para ambos hasta la salida de la curva. Nos comentaba Borja al término de la prueba que existe una “premisa de respeto” al que va delante, pero el respeto entre estos dos grandes jockeys hace tiempo se perdió en titánicas luchas, muchas de ellas estériles a muchos metros de la herradura, y esta vez le toco a “Sousa” saltarse esta “máxima” entre profesionales. Al igual que les pasara a dos grandes favoritas en el pasado “Teresa” (Castellated- Fuenteesteis) para al a postre quedar últimas, los dos desgastaron a sus respectivos durante el recorrido, sin darse cuenta que el gran lote que venía por detrás no eran ni mucho menos cojos. “Noray” fue el primero en desfallecer a la entrada de la recta, y, aunque el nuestro tiró de corazón para tratar de luchar en el poste de los 300, la luz de reserva ya estaba encendida desde hacía tiempo. Esos últimos 200 metros con las manos abajo fueron sin duda los más largos del recorrido para nosotros y para el caballo. Al final, los dos pagaron su osadía para quedar antepenúltimo y último, posiciones que en ningún caso son admisibles, ni acordes con el demostrado nivel de ambos caballos.

Terminó aquí nuestro sueño de estar presentes en el Gran Premio Carudel y esto supone un enorme mazazo a nuestras ilusiones que tan dulcemente se habían forjado en su periplo primaveral sin haberse caído del trío en lotes de semejante nivel. Es cierto que lo sucedido en la carrera bien pudiera no ser tomado en cuenta y seguir adelante con el envite, pero hay otro detalle tremendamente importante que debemos contemplar y no es otro que el tremendo palo a nuestra moral, y sobre todo, a la moral del caballo como máximo exponente. Para estar presentes en todo un gran premio no solo necesitas un gran caballo y una forma óptima, también necesitas llegar en plenitud de moral y esto, desgraciadamente el caballo desde ayer, ya no cuenta con ello. Toca lamerse las heridas, volver al punto de partida, aprender de los errores y buscar nuevos caminos que nos reconduzcan al nivel que el caballo ha merecido, y por supuesto merece. No es fácil volver a comenzar el puzzle cuando ya casi lo tenías completado, pero esta es la idiosincrasia del turf que le hace ser tan grande.

En cualquier caso, por nuestra parte queremos agradecer el trabajo del equipo y de nuestro jockey en esta primera etapa con un magnífico caballo con el que hemos disfrutado enormemente, y esperar a que ellos mismos, como grandes profesionales que son, nos devuelvan esa ilusión que ayer cruelmente perdimos en apenas minuto y medio.
Vamos a por ello y aunque por nuestra parte no estemos sobrados….. ánimo para todos!!!