Definitivamente, llegó ese triste y melancólico momento que siempre significa la retirada de competición de uno de nuestros emblemas que ha defendido con coraje y honor nuestra cuadra durante más de 7 años. En septiembre de 2011 entraba en nuestras vidas “Ranyán”, un pequeño alazán criado en “Dehesa de Milagro” cuyo nombre fue seleccionado por mis hijos, muy pequeños por aquel entonces, a los que les entusiasmaba “El Libro de la Selva”. “Ranyán” era el hermano de “Mowgli” en aquella entrañable película infantil y, a partir de ahí, se convirtió en uno más de la familia. Tenía cara de bebé bueno cuando le conocimos en el patio de “Teo Callejo”, y con esa misma cara se ha despedido hoy de la competición. Siempre le tuvimos un cariño especial porque era el típico caballo que te miraba con la melancolía de un niño que busca desesperadamente a su madre, y decidimos acogerle en nuestra familia más como una entrañable mascota, que como un caballo de carreras. Todo ese cariño se vio incrementado cuando recién cumplidos sus cuatro años un problema en su rodilla le hizo pasar por quirófano. La operación no fue todo lo bien que deseábamos y durante dos largos años sufrimos amargamente su recuperación. Aunque nos aconsejaron retirarle de la competición, nuestro único objetivo era volver a recuperarlo y seguir disfrutando del gran corazón que ponía cuando salía a pista.
Aquel potrillo fue creciendo y el pasado año, ya con ocho primaveras, comenzamos a plantearnos una triste retirada, pero debió intuir nuestras horrendas intenciones, y como si quisiera devolvernos toda nuestra gratitud, se marcó una prodigiosa temporada donostiarra ganando las tres carreras que disputó. Con esas actuaciones nos pidió a gritos continuar, y aceptamos su valiente propuesta. A comienzos de primavera preparamos su programa con vistas a otra posible retirada antes de verano, pero volvió a demostrarnos que aún le quedaba cuerda volviendo a ganar en su primera tentativa y obteniendo un buen tercero en su segunda carrera. Se había propuesto devolvernos la ofrenda antes de su retirada, pero era ley de vida, tarde o temprano debía acusar la edad. Aquel “viejo gladiador” nos pidió regresar a su casa de verano una vez más y de nuevo concedimos sus deseos y pusimos rumbo nuevamente a San Sebastián. En su primera de verano volvió a pasar por ganadores, y tras un buen tercero en su segunda tentativa, se ganó dignamente su participación en todo un Gran Premio de San Sebastián con un valor 42, el mejor valor hasta la fecha conseguido. Aquel Gran Premio fue la primera señal de que la hora de su retirada estaba ya muy cerca. Achacamos a un golpe en carrera su mala actuación y decidimos darle una segunda oportunidad en cuanto las lluvias hicieran acto de presencia en la temporada de otoño de Madrid. Estaba en las mejores condiciones para volver a luchar una carrera, y le pedimos que nos dijera en pista si quería seguir, o quería retirarse. Hoy despedimos con honores a un eterno gladiador que se ha dejado el alma en sus 43 carreras disputadas en los diferentes hipódromos nacionales y franceses. Ganador de una docena de carreras y otras trece colocaciones que suponen un porcentaje de un 60% en premios. Para el recuerdo quedan esas cinco victorias a su edad clásica y un bravo y reconocido segundo en el “Villamejor 2012”, y su más reciente proeza de sumar cuatro victorias consecutivas en su hipódromo talismán de San Sebastián donde se ganó el respeto y admiración de la gran mayoría de aficionados donostiarras. Las palabras de agradecimiento de nuestro actual preparador Juan Luis Maroto en el día de su despedida nos llenan de satisfacción y orgullo: “Ha sido un caballo admirable y siempre me acordaré de él, muy pocos caballos tienen ese enorme corazón y coraje que él ha demostrado”. También nos llena de orgullo todas las muestras de agradecimiento de esos aficionados que nos han llegado hoy en vivo, y a través de redes sociales. Son palabras sinceras que llenan de satisfacción el enorme vano de tristeza que hoy ineludiblemente se cierne entre nosotros.

Queremos agradecer públicamente el trabajo y dedicación de todos los preparadores y mozos  que han tenido el privilegio como nosotros de disfrutar con él. Teo Callejo, principal protagonista como descubridor de la esencia, y posteriormente Eduardo Buzón que supo rescatarlo del abismo y volver a hacerle sentir un caballo de carreras. Y por último, Juan Luis Maroto, en su última etapa, donde le llevó a conquistar su mejor valor en la recta final de su longeva vida en competición. De igual forma, queremos agradecer también a todos sus jockeys que nos han brindado esas doce victorias, comenzando por “Janacek” que fue el primero en ganar con él en cuatro ocasiones, pasando por Urbina, José Luis Martínez y el francés Lemaitre que quedó encantado en una de sus pocas actuaciones en Madrid. Por supuesto, no podemos dejar de mencionar a su fiel escudero y compañero de batallas “Borja Fayos” con el que ganó sus últimas cuatro carreras, y que hoy tristemente se despedía en su última actuación.

El próximo martes tiene previsto viajar a su lugar de descanso, esta vez ya sin retorno. Allí vivirá el resto de sus días, y allí se reencontrará con sus viejos amigos “Orlov” y  “Valiant Blue” que le esperaban desde hace tiempo. Los tres mosqueteros que dieron vida a nuestra cuadra se reencuentran diez años después con el orgullo de haber defendido con honor nuestros colores. Con nada menos que 32 carreras ganadas entre los tres, ellos son sin duda el principal motivo por el que hoy continuamos en este apasionante mundo del turf.

Hasta siempre gladiador!!!, te echaremos mucho de menos en la pista, pero disfrutaremos de ti el resto de tus días.
Gracias por tu coraje, corazón, humildad y espíritu de lucha. Quedas de por vida en nuestra historia y recuerdo, y estoy seguro que también en el recuerdo de muchos aficionados que hoy se despidieron de ti.