Turno para el más que honrado “Barbarigo”, que este próximo sábado disputará un nuevo Gran Premio de la milla en el legendario “Gran Premio Claudio Carudel”. Serán doce los participantes provisionales después de los dos últimos reenganches, que no han gustado demasiado a gran parte de los profesionales y propietarios de casa. Nos referimos más concretamente al reenganche de “Bayoun”, un caballo muy contrastado en la milla francesa que hace apenas seis meses le colgaba del cuello una etiqueta con valor FR49.5, valor más que sobresaliente y digno para competir en pruebas de grupo en Europa y que se presenta por primera vez en Madrid para hacer valer su condición de máximo e indiscutible favorito de la prueba. En nuestro caso, con el bueno de “Barbarigo” (actual valor 42), llevamos preparando este Gran Premio desde principios de año como principal objetivo de primavera, y si ya era complicado antes desbancar a los grandes y contrastados milleros de nuestro país, con este reenganche y, a igualdad de condiciones, nos parece un sueño prácticamente irrealizable, y en gran parte, nos vacía de esa ilusión que siempre viene ligada a soñar por un grande. Por supuesto, es de valor muy considerable para nuestro turf que caballos de este nivel vengan a competir y engrandezcan mucho más nuestro modesto circuito aun en pañales y, con mucha necesidad de revulsivos que nos hagan volver a soñar con pruebas de «Listed» en nuestro programa, pero siempre es necesario poner una pequeña defensa a nuestros intereses particulares y, en este sentido, un recargo de plomo para estos caballos de “Listed” en este tipo de Grandes Premios para nosotros, pero menores para los extranjeros, sería una primera defensa hacia esos intereses. Por poner un símil con el tenis, es como si el número 180 de la ATP estuviera preparando el Master250 de Estoril durante tres meses, y tuviera la mala fortuna que le tocara en primera ronda a Don Rafael Nadal, solo porque al gran “Rafael” tuviera el placer de aprovechar ese fin de semana para jugarse unas ruletas en el Gran Casino. En este caso concreto, el hecho de que la dotación de ese torneo menor no cubra el riesgo de todo un top a nivel mundial limita considerablemente su participación, pero no es el caso de la dotación a ganador de los 30.000 euros del «Carudel», que es goloso incluso para un propietario foráneo de cierta élite. En definitiva, por supuesto que sí a la entrada de estos buenos caballos y grandes jockeys como el gran “Olivier Peslier”, (aún pendiente de confirmar su asistencia) y que revalorizan fastuosamente nuestro turf, pero con unas condiciones mínimas que nos hagan seguir disfrutando también de la competitividad de los nuestros que, con un nivel inferior, difícilmente podrían competir a igualdad de condiciones. Si queremos tomar esta atractiva línea de cara a años venideros, es necesario modificar previamente las condiciones de nuestro actual programa para estos grandes premios, o cabe también la posibilidad de que un caballo europeo de grupo en el final de su etapa venga a llevarse los 50.000 euros de dotación al ganador del GP de Madrid, que también pagamos todos, por el simple hecho de que nuestros vecinos ingleses o franceses puedan disfrutar de un placentero fin de semana a gastos pagados en nuestro soleado y seductor país.

Dicho esto, con respecto a nuestras exiguas opciones, trataremos de dar nuestro máximo valor y esperar fallos estrepitosos de unos cuantos. Muy pocas veces salimos a competir por un cuarto o quinto puesto, pero la cruda realidad no nos ofrece una mejor opción si la carrera se desarrolla sin demasiados contratiempos. Trataremos de desafiar a esa lógica, aún siendo conscientes de la dificultad que entraña con nuestro valor. No creo que, llegados a este punto, y sin mucho que perder, la situación nos haga cambiar a estrategias conservadoras. Trataremos de hacer nuestra carrera como siempre, ir cerca de los punteros y esperar el máximo rendimiento de un honrado caballo cuyo nuevo objetivo ya mira hacia el “Gobierno Vasco” de San Sebastián, partiendo de esa lógica base que esta carrera desgraciadamente ya está corrida, y prácticamente ganada por el de “Lemer”.

Ignacio Melgarejo y Juan Luis Maroto, tenían mucha ilusión en este Gran Premio desde hace mucho tiempo, que ahora, de alguna forma también se desvanece, e imaginamos que esta misma sensación tendrán otros muchos que hoy se sienten abatidos y resignados. Pero como grandes profesionales que son, tratarán de poner su mejor empeño y trabajo en pista para buscar que nuestro pequeño David pueda atestar al menos un par de golpes al reenganchado “Goliat” y pueda atestar otros cuantos más a “Oriental” y “Noray”, como grandes protagonistas de la prueba, también venidos a menos por la alargada sombra del francés que, en cualquier caso, tiene que hacer valer su condición en una pista nueva para él y, que como hemos visto alguna vez, también se atraganta al foráneo. Dicho esto, disfrutaremos de ese gran premio millero por excelencia en la primavera de nuestro hipódromo y, trataremos de animar a todos los nuestros para ver si alguno puede noquear a este anticipado ganador del Carudel 2019.

Mucha suerte equipo, y en cualquier caso, disfrutaremos de otro Gran Premio que sumará para nuestros colores y que aportará otro granito más a nuestra historia.