Tras la última salida de “Caribean Blue” donde confirmó que tampoco tenía esa distancia que decía su genética, tomamos la siempre triste decisión de no continuar con ella y buscar una salida digna de nuestra cuadra para poner su punto y final. El interés por ella después de lo visto en pista fue el esperado, y tras recibir un par de ofertas sin llegar a acuerdo, el tiempo pasó y no se pudo confirmar nada.
La potra prosiguió con sus trabajos diarios a la espera de esa salida de la cuadra, y al no concretarse ninguna opción, decidimos gastar un último cartucho con cambio de estrategia. Hasta la fecha habíamos seguido al pie de la letra sus informes genéticos con un par de salidas a dos años y un tiempo prudencial de espera posterior para afrontar su edad clásica e ir aumentando distancia, y por ende, valor, pero esta hija de “Pour Moi” en lugar de ir progresando, demostró en su última sobre distancia que cada vez se alejaba más de nuestro mejor propósito….  Mientras esperábamos su salida que no llegaba, decidimos echar mano de nuevo del informe buscando algún resquicio donde apoyarnos para extraer algo positivo. La yegua había tocado fondo con un valor 25 y las pruebas de hándicap serían un buen punto de partida para hacer un último intento sin nada que perder. Solamente había que volver a apostar y decidir la distancia en la que echábamos al aire esa última moneda.
Volvimos a releer ese informe genético inicial y encontramos que de los 17 productos con cruces “Pour Moi” y familia materna por “Sadlers Wells”, que sigue “Caribean”, había un producto hembra de cierto nivel cuya horquilla de distancia se situaba entre 1.600 y 1.800 m.  Nos agarramos a ello y, lejos de seguir insistiendo en una distancia donde la vimos totalmente desfondada en su última salida en dos curvas, le propusimos a Juan Luis aprovechar su continuidad en entrenamiento para hacer un último intento siguiendo esta variante millera. Se puso manos a la obra y comenzó a trabajarla para esa distancia con “anteojeras” y buscar una prueba sobre la milla en el calendario. Encontramos este hándicap del domingo, que con su valor actual, quedábamos al final de una segunda parte y con el peso mínimo para que nuestro jockey, Borja Fayos, pudiera subirse de nuevo sin regalar peso, por lo que, de perdidos al río, decidimos afrontar el reto y concederla ese último intento sobre la milla.

Por los antecedentes, no tenemos demasiada confianza en esta nueva salida sobre la milla, pero muchas veces los caballos despiertan de su letargo ofreciendo algo distinto y desmintiendo anteriores actuaciones, y esto es lo que buscamos en esta última salida. La bien entrada primavera parece haber hecho cambiar físicamente a la yegua que luce un mejor aspecto, y sus trabajos con “brincas” también parece le han ayudado a mejorar su acción con respecto a la anterior etapa. Sus trabajos matinales son buenos, pero también lo eran a comienzos de primavera y después no se vieron reflejados en carrera….. El domingo saldremos de dudas definitivamente, y si no nos ofrece clara mejoría con respecto a sus anteriores, la retiraremos a la yeguada en la próxima semana a la espera de decidir su futuro alejado de la competición.

Hándicap de segunda parte con un nutrido lote de trece participantes donde no será fácil figurar en puestos remunerados, pero aun así, la pondremos de enorme sorpresa en nuestros “pronos” del domingo. Premio “Real Sociedad de caballos de carreras de Sanlucar”, 1.600 metros, cajón  exterior 10, Borja Fayos a la silla que tratará de relajar y tapar a la yegua lo mejor que pueda en mitad de lote y sacar todo lo que tenga en la recta. Ultima oportunidad de salir del barro.
Suerte equipo y vamos a ver qué pasa….