El 11 de noviembre de 2008 quedaba registrada en SFCCE nuestra “Cuadra Agrado” y por tanto, nacían nuestros colores granate y azul. En el día de hoy se cumplían 10 maravillosos años en una disciplina que ha marcado para siempre la forma de vida de toda nuestra familia ligada al mundo de las carreras de caballos. En el más estricto secreto e intimidad, para no tentar a la diosa mala fortuna, el destino nos había brindado una bonita oportunidad de celebrar este aniversario con una buena opción de victoria por parte de “Barbarigo” y, aunque no creemos mucho en el destino, el día era tan señalado y las opciones tan asequibles, que no podíamos evitar esa sensación de excitación.

Lo intentó como siempre el bravo “Barbarigo” esta vez en un Gran Hándicap de valor donde su mantilla con el número 1 le hacía portar las onzas de plomo de mayor peso. Se presentaba en el paddock casi dos meses después con un aspecto espléndido y eso, nos hizo creer aún más es sus buenas opciones. Tras otro recorrido valiente donde dio la cara desde cajones en posiciones de vanguardia y hasta el último hectómetro, quiso brindarnos esa victoria que la cuadra entera merecía, pero ese caprichoso destino del que siempre hemos desconfiado, no quiso acompañarnos en un día tan señalado. Hoy, Fayos lo llevó en un recorrido perfecto, supo llevar bien los kilos, de nuevo puso corazón en su lucha en una pista que de haber estado algo menos blanda nos hubiera ofrecido alguna opción más para no sentir tanto el plomo. Pero hoy los cinco kilos menos de un inesperado y camuflado “Oscar Nonantais” no dieron opción al nuestro por más que se empeñara el binomio en luchar hasta el último aliento. En cualquier caso, otro enorme segundo que nos vuelve a saber casi tan dulce como otros muchos primeros. Un caballo que ha demostrado durante sus tres años de competición ser uno de esos caballos de gran corazón y valor que algún día nos dedicará algo grande en nuestro turf. Carrera tras carrera ha mantenido constante un alto valor 42 durante prácticamente todo el año, y eso es sin duda lo que te hace sentir el máximo orgullo por un caballo que nos aporta grandeza y por ende, también a nuestro turf.

Duro año el que ha tenido desde que comenzara 2018 en el Gran Premio de Andalucía allá por el mes de febrero. En total, han sido ocho duras carreras de condición, grandes hándicaps, preparatorias a grandes premios y grandes premios donde, de esas ocho salidas, ha estado seis veces en el trío (75%). Un caballo que concluye sus cuatro añitos con casi 100.000 euros en premios en su mantilla y que, si la suerte y la salud lo acompañan para el próximo año, puede tener una muy bonita opción para luchar por grandes objetivos que este año se le han quedado en el tintero. Hoy termina con la cabeza alta su primer año como “viejo” y ya como adalid y capitán de la cuadra. Un merecido descanso de invierno le espera para afrontar sus cinco años de la próxima primavera  donde plantearemos una temporada con las mismas miras a los grandes premios de la milla en los tres hipódromos nacionales. Le deseamos un placentero descanso y estamos ya deseando verlo nuevamente reaparecer en los grandes premios de velocidad de Sevilla en febrero.

Para finalizar, agradecer públicamente a nuestro preparador Juan Luis Maroto y a todo el equipo el enorme trabajo que han hecho con este hijo de “Canford Cliffs”. No es nada fácil conseguir y después mantener el valor alto de un caballo a lo largo de dos años de competición y, por supuesto, no todo es mérito en exclusividad del caballo. De igual forma, agradecer al equipo veterinario su profesionalidad para dar solución a algunos problemas de salud sufridos durante el año y, por último, agradecer los intentos de nuestro jockey “Borja Fayos” por ganar con él y que desafortunadamente no pudo conseguir. Los dos saben que se deben esa merecida victoria y estamos seguros de que el próximo año lograrán ese merecido empeño.

Buen descanso D. Barbarigo, se ha ganado el pienso y lo que es más importante, nuestro respeto y el de muchos aficionados.