En primer lugar, pedimos disculpas si al aficionado-lector se le hace demasiado “ladrillo” el extenso artículo que recién inicio con estas palabras. Trataré de ser lo más explícito y directo posible, pero son muchos los temas que quiero dejar meridianamente claros con respecto a mi persona y cuadra, para, dentro de lo posible, evitar vivir otra nueva experiencia tan desagradable y dañina como la que hemos sufrido mi familia y yo esta semana.

Sobre el desafortunado mensaje de la Sra. Conchita Mínguez en «Twitter», como principal motivo de nuestro desasosiego, no quiero extenderme demasiado. Recibí su llamada al día siguiente y acepté sus disculpas inmediatamente. Atrás dejamos esa hiriente respuesta pública y otros muchos mensajes privados, que aliviamos con su disculpa y que agradecemos. Confío en que esas disculpas fueran del todo sinceras basadas en el desconocimiento de mi persona y de mis relaciones con los profesionales a los que parecía defender sin ninguna cause que justificara su actitud. Evidentemente se hizo un daño reparable, pero que irremediablemente para nosotros dejará huella en la forma de ver y vivir este apasionante mundo del turf, y que, de alguna manera, también nos servirá para cambiar algunos hábitos que, posiblemente por inmadurez de nuestro sector, parecen no ser los más adecuados.

Sí queremos profundizar en las causas en las que la Sra. Mínguez basaba su visceral acusación, y que según su disculpa se fundamentaba en la intromisión continuada por nuestra parte en el trabajo de nuestros preparadores con nuestros caballos. Ante esta dura acusación, totalmente falsa e injustificada, que le aclaramos de forma personal en la conversación, debemos defendernos públicamente para decir que nunca hemos sido mínimamente partícipes de las decisiones de ninguno de nuestros preparadores. Somos propietarios que confiamos íntegramente nuestros caballos al profesional que estimemos oportuno con la base de esa confianza necesaria, bien sea por sus anteriores logros como profesional, o simplemente por afinidad, estima o convencimiento. Jamás hemos comprado un caballo de manera particular sin conocimiento y visto bueno por parte de ningún preparador. Jamás hemos inducido a correr una u otra carrera en contra del principal responsable. Jamás hemos antepuesto una u otra monta a las decisiones de nuestros preparadores. Jamás hemos insinuado métodos de trabajo en uno u otro preparador. Por supuesto que el día a día en estos quince años como propietarios nos han ofrecido un mayor conocimiento del turf, y que, en base a lo aprendido, podemos hoy dialogar con mayor fluidez sobre las decisiones que el preparador estime tomar en consideración, pero somos propietarios de pensamiento puro donde entendemos que las responsabilidades deben recaer siempre en el profesional en el que confiamos (entrenador o monta), siendo nuestra única responsabilidad pagar a final de mes por el trabajo realizado y disfrutar de nuestros caballos otro mes más.  

En cuanto a la relación profesional con JC. Cerqueira, decir que estos temas, aunque siempre desagradables y lastimosos para ambas partes, siempre se deben afrontar con el máximo respeto y transparencia como así hemos hecho. Jose Carlos Cerqueira es un enorme entrenador al que, desde nuestra entrada en el turf, tenemos mucha estima y agradecimiento. Fue uno de nuestros primeros jockeys y uno de nuestros primeros confidentes como parte fundamental de nuestro proyecto inicial. Lamentablemente, este primer envite no ha supuesto un beneficio mutuo por un infortunio malavenido del que estoy seguro enmendaremos en el futuro. Dicho esto, fue el primero en conocer nuestras decisiones, primero con “Danubian Blue”, tras mucho tiempo intentando su vuelta a mejores valores, y después con “We Know” tras su última y desafortunada carrera en Madrid el domingo pasado. La retirada también de “Highrock Blue” de su patio se debe única y exclusivamente a la inmadurez de la potra, que él mismo nos venía constatando desde primavera, y la necesidad de esperar un tiempo alejada de la competición para evitar posibles riesgos de salud por la debilidad de sus manos. Es nuestro primer producto de cría y nunca nos perdonaríamos haber forzado una situación, con resultado de lesión (como así sucedió con su madre), simplemente por el hecho de debutar prematuramente. Consensuamos que lo mejor para ella era darle un descanso en la yeguada hasta que fortaleciera mucho más su físico y devolverla a entrenamiento a comienzos del próximo año. Las circunstancias han tenido el capricho de unirse en el mismo momento, pero la decisión de la salida de la potra de HZ ya estaba tomada con anterioridad. Evidentemente, la situación de desánimo por todo el infortunio sufrido durante el año y el desafortunado encontronazo en RRSS no daba pie en estos momentos a plantear una reestructuración de cuadra con nuevos efectivos para el mismo patio. En esas mismas conversaciones que mantuvimos este pasado lunes, hubo más disculpas por parte de JC Cerqueira por no habernos podido ofrecer mejores resultados, que por la nuestra. Hecho este que agradecemos y que sin duda afianza y muestra los grandes valores como persona y profesional que ya previamente conocíamos. No hubo un solo reproche por ninguna parte constando solamente palabras de agradecimiento mutuas y buenos deseos. Las puertas quedaron del todo abiertas para una futura relación, como así quedaron en su día con “Teo Callejo” o “Eduardo Buzón” como pasados y grandes profesionales en los que hemos confiado. Agradecimos publica y personalmente su trabajo y su empeño y, aunque las cosas no salieran como ambas partes deseábamos, mantuvimos, mantenemos y mantendremos la mejor relación profesional y de amistad hasta que nuestros caminos vuelvan a cruzarse. Punto final a este delicado asunto que también ha sido motivo de críticas en RRSS en contra de nuestra “supuesta” inmerecida postura con nuestro entrenador.  

En lo referente a las RRSS y medios de comunicación, principal motivo por el que se engendra el desafortunado incidente vivido, queremos indicar que, desde nuestros inicios como propietarios, apostamos por dar una transparencia al turf que antes pocos se atrevían a hacer por temor a reproches, o simplemente por mantener en sigilo sus inversiones, programas, cambios de preparación, ventas, o cualquier otro detalle que día a día acontece en una cuadra. Siempre hemos pensado que nuestra afición necesita también de esta información complementaria que, aunque sea particular y privada en algunos casos, en la mayoría de ellos es bienvenida por parte del aficionado, el apostante, o simplemente el curioso que quiere conocer más a fondo los entresijos de una cuadra de competición, y que, de alguna forma, le empujara a entrar en nuestro mundo. Esta es la base de nuestra propuesta compartida que abordamos en su día con ilusión y ganas de promover para nuevos propietarios y profesionales, cuyos ejemplos posteriormente se han venido sumando a RRSS y plataformas webs. Eso al menos, es lo que queríamos promocionar sin ánimo de lucro, protagonismo o egocentrismo, y con el único propósito de aportar luminosidad y transparencia a nuestro turf dentro de las lógicas barreras de una privacidad necesaria.

Desgraciadamente, una pequeña parte de esa afición no parece estar preparada para tal efecto, y lo que nosotros veíamos como una bonita herramienta comunicativa y social, algunos lo han traducido en hartazgo, pedantería y egolatría, dando pie en algunos momentos a saltar de la silla poniendo el grito en el cielo y menospreciando con insultos y vejaciones nuestros más puros sentimientos. Quizás tenga que dar la razón a muchos de esos propietarios que mantienen la máxima discreción al frente de sus gestiones siendo fieles a su metódica castiza de tiempos pasados, pero aún con esa cuidadosa disciplina por la que ellos abogan, desgraciadamente tampoco están exentos de recibir las mismas ofensas y desprecios de manera habitual. No es de recibo que propietarios selectos, consolidados e históricos que tanto aportan a nuestro turf, cuyos nombres por respeto no quiero sacar a la luz, sean semanalmente injuriados, humillados, despreciados y prácticamente echados a los leones como si de un cordero moribundo se tratara. El PSI es el protagonista indiscutible de nuestro turf, pero detrás de ellos aparecen los actores principales de esta bonita película, que no somos otros que los propietarios de esos pura sangre, y que a su vez, ponemos en manos de profesionales para disfrute de todos. Cualquier persona neófita en el turf entendería fácilmente que se necesitan caballos para correr, y propietarios al frente de los mismos. No necesitamos adulaciones, palmaditas en la espalda o alabanzas, simplemente necesitamos respeto, como nosotros así lo tenemos con nuestros caballos, profesionales y aficionados. Los propietarios somos simplemente aficionados con el privilegio de contar con la capacidad económica suficiente para mantener uno, dos o veinte caballos en propiedad, con la única finalidad de disfrutar de sus hazañas en compañía de los nuestros y, por ende, hacer disfrutar al aficionado y generar una industria de la que se nutren muchos profesionales de un mismo sector. Estoy convencido que hablo en nombre de todos ellos cuando afirmo que sentimos un enorme dolor cuando uno de nuestros caballos sufre o muere, tenemos compasión, sensibilidad y afecto con nuestros profesionales cuando las cosas no salen bien. Apostamos nuestros recursos económicos para buscar ilusiones, que en la gran mayoría de los casos se resuelven en desdichas y decepciones a la hora de competir, y que, en otros muchos casos, ni siquiera obtenemos la mínima recompensa de verlos debutar. Y, aun así, volvemos a intentarlo, una y otra vez, con más ilusión si cabe, buscando en nuevas inversiones el caballo que recompense un esfuerzo titánico, y en algunos casos desmesurado y estéril. De manera general (por supuesto hay excepciones), no buscamos protagonismo, ni reconocimientos más allá de un trofeo cuando se tiene la fortuna de ganar. Ese trofeo es simplemente un reconocimiento material que está muy por debajo de la satisfacción personal y el momento de éxtasis que se vive en compañía de los tuyos. Ni siquiera lo hacemos por la cuantía económica del premio, está demostrado que, al menos en nuestro país, es posiblemente el peor negocio que alguien pueda emprender, y estoy convencido de que, sin tan siquiera esos premios económicos, muchos de nosotros seguiríamos apostando por tan magna afición de manera incomprensiblemente altruista. A cambio de todo esto, solo pedimos respeto.

Dicho esto, y retornando a las RRSS y medios de comunicación, somos partidarios de seguir apoyándonos en estas herramientas del siglo que vivimos manteniendo la máxima precaución de no asaltar los sentimientos de ningún actor de esta película melodramática en la que todos somos protagonistas en uno u otro sentido. A muy poca gente se le ocurriría humillar o faltar al respeto en la pulcritud del cara a cara, pero la coraza que las diferentes RRSS proporcionan como arma arrojadiza, hacen a veces sacar nuestro lado más visceral, y activar nuestros ancestrales mecanismos de ira o repulsa sin detenernos a pensar si con ello dejamos gravemente herido a alguien que ni tan siquiera conocemos. Sin duda es el caso que nos conmovió tristemente en primera persona esta semana con la desagradable respuesta de la Sra. Mínguez, y ante esto, es necesario recapacitar y poner ese punto de coherencia y precaución a la hora de su utilización, y mucho más en este apasionante mundo donde los sentimientos e ilusiones toman especial importancia, a pesar de esos rancios rencores y envidias que tanto daño hacen. 

Siguiendo el consejo y muestras de ánimo de muchos aficionados y amigos, hemos decidido reanudar nuestros medios de comunicación con algunos matices y salvaguardas con el único fin de protegernos en la medida de lo posible. Así pues, reduciremos al máximo nuestra actividad en RRSS y comunicaciones para tratar de exponernos lo menos posible, evitando así inmerecidas ofensas cuyo dolor es directamente proporcional al grado de ilusión que precede, asumiendo en cualquier caso ese mínimo riesgo que ello conlleva, simplemente por el hecho de que nos merece la pena, disfrutamos de ello y hacemos disfrutar al menos a un solo aficionado. Pasada la tormenta y con la cabeza mucho más fría, entendemos que, por culpa de solo unos pocos, otros muchos sientan el perjuicio de perder esa información que, buena, mala o simplemente trivial acompañen a su afición. Queremos dejar claro que nuestra comunicación no radica en el protagonismo ególatra como tristemente algunos puedan pensar. Todas aquellas personas que conocen nuestro entorno, o que simplemente han mantenido una breve conversación con nosotros saben que huimos del peso que supone un protagonismo estéril que en ningún caso forma parte de nuestro vocabulario.

Sobre nuestro futuro como cuadra, queremos informar que, aunque el momento actual es muy desilusionante y atrapado en un mar de dudas, la ilusión por parte de la nueva generación que personalmente he creado en compañía de mi mujer, de alguna forma me obliga a mantener algunos mínimos efectivos hasta tomar una decisión definitiva. Puede que mi ilusión se haya desvanecido puntual o definitivamente, pero no podría guillotinar la ilusión de ninguno de mis hijos que viven este mundo con la misma pasión que yo o incluso más desde que masticaban chupete. Solamente por ellos, en el día de ayer puse en conocimiento de nuestro preparador Juan Luis Maroto nuestra intención de continuar con “Barbarigo” y “Powerful”, al menos hasta final de temporada, como los dos únicos efectivos de la cuadra, y renunciar de momento a nuevas inversiones que se tenían previstas en la próxima subasta ACPSIE, hasta no estar completamente confiados en nuestra continuidad.

Para terminar, queremos agradecer públicamente todas las muestras de cariño recibidas por parte de propietarios, responsables de nuestro turf, profesionales y amigos que, de alguna manera, han aliviado con su apoyo uno de nuestros peores momentos vividos en el turf.

Esta es nuestra manera de vivir el turf, quizás errónea, quizás certera o quizás desmesurada, pero es la forma en la que sentimos ese maravilloso idilio con un pura sangre.
Muchas gracias a todos y larga vida a nuestro turf, aunque algunos sigan empeñados en herirlo…..