“Barbarigo” fue el protagonista de nuestro fin de año 2018 con un digno quinto puesto en el premio “Luis Urbano” celebrado en el Hipódromo de la Zarzuela. Sabíamos de antemano que era una autentica osadía poder disputar una victoria con 73 kilos en los lomos, pero ya explicábamos en nuestra previa que la ocasión lo merecía. Se trataba de un día muy especial en un entorno familiar y navideño en que queríamos ser parte protagonista de un evento que muy pocas veces hemos podido presenciar en nuestro turf. Por otra parte, queríamos también aprovechar la despedida de un joven gentleman al que le hacía también especial ilusión volver a subirse en el caballo con el que conquistara su primera victoria en competición, antes de su marcha a tierras irlandesas.

La competición en la mayoría de las ocasiones es justa y, finalmente no pudo ser. Pero el binomio volvió a responder incluso mejor de lo que las matemáticas nos decían. Con una estrategia algo más conservadora que lo habitual, trató de disputar la carrera a la entrada de recta definitiva, pero el duro lastre se dejó notar a falta de 300 metros y el quinto puesto a apenas 2 cuerpos del tercero, y con muchos kilos de diferencia, nos indica que su valor volvió a mantenerse como lo ha hecho durante todo el año. Es evidente que recibimos críticas a favor y en contra de nuestra participación, cosa algo habitual en nuestro mundo. Aceptamos todas y cada una de esas críticas constructivas, pero con el toro ya lidiado en plaza, nos reafirmamos en nuestra decisión del todo consensuada con nuestra preparación y entorno más intimo.

“Barbarigo” cierra así una larga y dura temporada que comenzara en el GP de Velocidad sevillana allá por el mes de febrero. Han sido diez largos meses donde ha estado presente en pruebas de entidad como ese mismo GP de Andalucía, Premio Asociación de Hipódromos, Premio Arkaitz, Premio Nertal como preparatoria al GP Carudel, GP Gobierno Vasco, Young Tiger, Infanta Beatriz o el último GP Antonio Blasco. Bien es cierto que solo obtuvo la recompensa de una vitoria en una prueba menor en la temporada estival de Madrid, pero la constancia y lucha en todas y cada una de sus salidas le han hecho mantener un alto valor en nuestra liga nacional desde el primero al último día de este 2018.

Por lo que respecta a los demás efectivos, fue el año de la triste despedida del eterno ”Ranyán” a sus nueve años, después de demostrar a todo nuestro turf la pasta de gladiador de la que estaba hecho. Se despidió mucho más tarde de lo que incluso nosotros habíamos planificado, pero le dejamos galopar hasta que él quiso poner el punto y final a su dilatada y más que honrada carrera en competición. Se marchó entre aplausos de muchos de sus fieles seguidores, no sin antes volver a sumar otras dos victorias en este su último año, para dejar una bonita docena en su historial. Hoy ya descansa plácidamente junto con sus primeros compañeros de patio “Orlov” y “Valiant Blue”, los tres mosqueteros que inauguraron nuestra cuadra allá por 2008, y que solo entre ellos tres completaran nada más y nada menos que 32 victorias.

A “American Blue” se le fue el año entre juegos y charangas. Desde el principio sabíamos que a su cabeza le faltaba todavía algún hervor, y decidimos darle tiempo para tratar de amueblarla poco a poco. Tanto tiempo le dimos, que se nos fue el año sin que nos ofreciera mucho más que un prodigioso aspecto físico y una ilusión futura que trataremos de disfrutar en su edad clásica, si finalmente la reciente castración le hace centrarse, y nos ofrece todo el potencial que parece esconder.

Fue el año de despedida también para “Caribean Blue” que finalmente confirmó lo que muy lentamente comenzamos a sospechar desde principios de año….. Le dimos seis intentos en diferentes distancias durante la primara parte del año, pero lo único que sacamos en claro fue la poca calidad que portaba su genética. No hubo una opción mejor que enviarla al campo para disfrutar de ella en livianos paseos a media tarde.

La estirpe de los “Blues” este año parecía hacer aguas, hasta que llegó el esperado debut de “Danubian Blue”. Yegua que recriamos con muchísimo cariño y que fue la protagonista de nuestro enlace con un nuevo preparador al que le debíamos una promesa desde hacía tiempo. J.C. Cerqueira comenzó con mucha ilusión en febrero esta nueva etapa con nosotros, y poco a poco la fue amoldando y convirtiendo en una yegua de carreras. Tanto fue así que incluso le sorprendió que, con una condición mínima para debutar casi in-extremis en la última jornada de otoño, consiguiera su primera victoria ante rivales de cierta entidad. La estirpe de los “Blues” volvió a llenarse de ilusión, y tenemos mucho de esa esencia para el próximo año con ella.
Ya presentamos hace poco a “We Know”, el último nuevo miembro de la cuadra que aterrizó desde tierras británicas hace apenas dos meses y que no llegó a tiempo de estrenarse con nosotros en 2018. Un nuevo miembro de cuatro años en el que tenemos mucha ilusión, y seguro será parte importante de nuestra escuadra para el próximo año con muy buenas referencias y un buen valor contrastado por encima de 40.

Y para terminar, pronto tendremos en competición a nuestro primer producto como criador. Otro “Blue” está en camino y se presentará en sociedad como “Highrock Blue”, hija y primer producto de nuestra yegua madre “High Brooklyn” y el querido por toda la afición española, “Celtic Rock”.  

Termina el décimo año de nuestra historia y en breve comenzaremos uno nuevo. No ha sido el mejor año en cuanto a victorias se refiere, solamente pudimos sumar cuatro a nuestro historial. Pero hemos disfrutado un año más con recuerdos que quedarán para nuestra historia…. Recuerdos entre los que destacarán en este 2018 la primera victoria conseguida en un debut, la merecida despedida de un gladiador y el vértigo de ver a uno de los nuestros luchar hasta prácticamente el poste de meta todo un “Gobierno Vasco”.
Lamentablemente el programa invernal de Sevilla este año no se ajusta a las condiciones de nuestros efectivos y muy probablemente la temporada 2019 comenzará acompañada de la primavera madrileña. 

Feliz año para todos y nos vemos muy pronto en 2019.