Preciosa foto que parece hecha en estudio de Salva Maroto

Primera noche de verano en el hipódromo de la Zarzuela, y primera victoria del año para “Barbarigo” (sexta en competición) que cumplió su objetivo sin más, y pasó nuevamente por ganadores con la monta del joven gentleman Rubén Maroto, que logró al mismo tiempo su primera victoria en competición batiendo el récord de la pista madrileña sobre la distancia, que databa desde 1.990, con un crono de 1´45″74.

Ya adelantábamos en nuestra crónica que el favoritismo en las carreras de caballos no son nada fáciles de confirmar después en pista, y mucho más en superficies y horarios distintos a los habituales para un caballo, aunque ajustadamente al final, se cumplió con el propósito inicial de encontrar esa merecida victoria que buscaba en el año, y lo más importante, colmarse de esa moral necesaria para afrontar próximos retos.

La carrera pasaba por llevar la punta, seleccionar el ritmo y buscar el cambio de ritmo en los últimos furlones, ordenes claras y a priori sencillas de poder cumplir, pero un osado y valiente grupo de jóvenes jockeys sacaron sus armas ya desde la primera curva para conquistar territorio. “Diboy” cogió la punta desde cajones y “Barbarigo” siguió su grupa hasta la curva donde comenzó la primera batalla entre “Piquio” y “Costa Esmeralda”. Rubén Maroto, nuestro gentleman de casa, con algo más de experiencia que algunos de los jóvenes guerreros permaneció tranquilo, pero fue rebasado por ambos. Aunque el desarrollo de la carrera se había trastocado muy rápidamente, mantuvo la calma en tercera posición durante la recta de enfrente sin exigir al caballo y, llegada a la última curva, puso una marcha más para posicionarse en la lucha final, consciente de que la última recta en la pista de arena es mucho más corta. En el poste de los 300, “Barbarigo” se puso al frente de la prueba y Rubén comenzó su braceo para llevarle hasta el poste de meta evitando el empleo de fusta. Al final, apretada lucha por el exterior con “Lurayán” que se aprovechó de un tranquilo recorrido y esos 4 kilos de plomo para hacer gemela, completando el trío “Piquio”, que fue conducido por el debutante y jovencísimo gentleman Luis Urbano, de solo 14 años, heredero de una estirpe turfera histórica en nuestro país, como es la familia Urbano. Enhorabuena “Luisete”, como cariñosamente te llaman tus cercanos, y por ende para toda la gran familia Urbano por ese bonito debut con merecida medalla.

Bonita y emotiva prueba de jóvenes gentlemen y amazonas donde nos alegra enormemente haber sido participes de esa primera victoria de Rubén Maroto en competición, que siguió las órdenes del prepa – siempre es bueno obedecer a papá -, y además tuvo cabeza para improvisar durante un complejo recorrido que no estaba preconcebido. De la misma forma que nos agradeció la monta como todo un gran gentleman, le agradecemos su trabajo y su saber estar encima de un caballo de carreras y le felicitamos por ello. La primera victoria para un gentleman es algo que quedará en el recuerdo para el resto de su vida, y en ese sentido nos sentimos afortunados por ser parte protagonista de la efeméride. Muchísimas gracias, nuestra más sincera enhorabuena y que sea la primera de muchas más!!!
A partir de ahora, y con esta inyección de moral que necesitaba el caballo, continuamos con nuestro objetivo predefinido para afrontar nuevos e importantes retos como es nuestra participación en el Gran Premio Gobierno Vasco 2018. Somos conscientes que hay que dar algo más que lo demostrado ayer para poder tener esas opciones de lucha en esa prueba de entidad, pero estamos convencidos que el caballo ha iniciado desde ayer una nueva línea ascendente que le llevará a luchar pruebas de relevante nivel, como es todo un Gran Premio de la milla donostiarra. Tenemos más de un mes por delante de trabajo, y sin preparatoria, iremos directos a ese Gran Premio si la suerte nos acompaña de aquí al 12 de agosto….

Para finalizar, nos gustaría también agradecer a la familia de Anita Slikker el haberse desplazado hasta el Hipódromo de Madrid para estar presente en el homenaje a su madre, y recibir de manos de su hija un bonito y original trofeo que ya reposa en nuestra vitrina con el número 36.
Ha sido un verdadero placer conoceros. Os esperamos nuevamente el próximo año.

La cara amarga de la noche desgraciadamente la volvió a dar “Caribean Blue”. Cotizaba a la baja en taquillas y, junto con los buenos trabajos matutinos que estaba realizando, eran elementos para confiar en ella, pero la yegua ya había demostrado varias veces que no era mucho de fiar, y finalmente nos volvió a ofrecer un angustioso recorrido fuera de paso, y ya sin ninguna opción antes de la última curva, por mucho que Borja Fayos se desviviera empujando. Llegó lamentablemente su fin en la competición, al menos con nuestros colores, lo intentamos encarecidamente con ella probando en diferentes distancias, superficies, horarios, brincas, veterinarios, etc… pero no hubo forma de sacar más que un mínimo apunte en su anterior que no repitió en esta. El próximo lunes viajará a la yeguada para disfrutar de otra forma de vida en el prado, y allí esperará su incierto futuro.  Poco más que decir, solamente agradecer el trabajo de todo el equipo durante los casi dos años que ha estado en el patio, y que desgraciadamente no ha tenido ninguna recompensa.
Desde ya, en busca de nuevas ilusiones….